Los mediados del siglo XX debieron de ser aterradores para los intelectuales de la época. O más bien dicho, para los intelectuales pacíficos de la época. Dejando a un lado las millones de muertes de las 2 guerras mundiales que se llevaron a cabo, hay otro tema aterrador que aún sigue vigente en nuestros días: los gobiernos totalitarios y autoritarios. Aquellos que obligan al individuo como debe ser y que debe de hacer, con pena de cárcel o incluso de muerte en caso de desobedecer.