Estoy convencido de que dentro de 20, 30, 50 o 100 años se recordará a Pixar como los mejores cineastas de esta época, al igual que se le recuerda hoy en día a Charles Chaplin en la época del cine mudo. Además de que sus estudios son auténticas fábricas de dinero, han conseguido en un par de ocasiones optar por el Óscar a mejor película, todo un logro para las películas de animación.
